Programa científico

El VII Coloquio Internacional de Arqueología Espacial: Arqueología para la Sociedad se establece en torno a las siete áreas temáticas que a continuación se reseñan.

En su realización se seguirá la misma estrategia que en todos los Coloquios de Arqueología Espacial anteriores:

  • Las comunicaciones serán conocidas por todos los inscritos con anterioridad a la celebración del Coloquio.
  • Todas las sesiones se centrarán en la discusión y debate de las comunicaciones aportadas a cada área temática.

Áreas temáticas

1ª) -. Arqueología Comunitaria. Los bienes que integran el Patrimonio Arqueológico se han convertido en patrimoniales debido exclusivamente a la acción social que cumplen. Por ello el arqueólogo debe realizar estrategias divulgativas para que la sociedad disfrute, se beneficie y conserve el Patrimonio, bajo el principio de que “no se puede conservar lo que no se quiere y no se puede querer lo que no se entiende” (Tilden, 1977). La implicación de la población es vital en la valoración y protección del Patrimonio.

2ª) -. Arqueología en la Escuela. Es inherente a la actividad arqueológica el elaborar memorias de excavación, artículos científicos y comunicaciones a congresos especializados. Se debe asumir que la sensibilización de la sociedad con el Patrimonio comienza en las escuelas. Entra en las obligaciones del arqueólogo la realización de material didáctico, pedagógico y de actividades que pongan en contacto directo a los niños con el Patrimonio y la Arqueología.

3ª) -. Museos para todos. Los materiales muebles procedentes de las excavaciones arqueológicas se depositan en los museos. Sólo una parte de los objetos son expuestos al público. Con frecuencia los criterios expositivos y las explicaciones existentes tienen un contenido muy especializado. Es preciso desarrollar estrategias que supongan un acercamiento de los museos a la sociedad y potenciar su ubicación junto al sitio arqueológico de donde procede la cultura material. Así mismo, analizar el uso de las nuevas tecnologías aplicadas a la difusión del patrimonio, realidad aumentada, museos virtuales, etc.

4ª) -. Arqueoturismo. Las investigaciones arqueológicas deben contar con el presupuesto adecuado para preservar el sitio arqueológico y al mismo tiempo permitir la actividad de turismo arqueológico dentro del turismo cultural: el arqueoturismo. El turismo es, sin duda alguna, el sector de desarrollo social y económico que puede crear riqueza en las poblaciones en donde se sitúa el lugar arqueológico. Es preciso analizar la relación de atractivo turístico e importancia del sitio arqueológico, así como las medidas de protección frente al turismo de masas.

5ª) -. Expolio del Patrimonio. El expolio parcial o total de un sitio arqueológico supone una pérdida irreparable. Si bien en el código penal de todos los países existen artículos referentes a la protección jurídico-penal del patrimonio cultural, los jueces, a la hora de emitir una sentencia, se encuentran con el problema de que no suele existir una valoración económica del daño producido, pues lo usual es considerar que el patrimonio tiene un “valor incalculable”, por lo que no existe un valor económico punitivo. Sólo los arqueólogos están capacitados para establecer los criterios de peritaje para una valoración económica del sitio arqueológico.

6ª) -. Gobierno, Administración y Patrimonio.  Todos los países cuentan con leyes sobre el Patrimonio Histórico y Cultural, en las que se señala su importancia como un bien social, una herencia insustituible, una riqueza colectiva, un tesoro común de la humanidad cuya conservación debe garantizarse en interés de las futuras generaciones dado que es fuente de la memoria colectiva y de la identidad cultural. Sin embargo, y a pesar de la repercusión en el desarrollo social y económico del territorio, no suele existir unos presupuestos acordes con estos principios y que garanticen la efectiva protección y conservación del patrimonio arqueológico.

7ª) -. Contra la “Demotanasia”. La investigadora Mª. Pilar Burillo-Cuadrado acuñó el término “demotanasia”, suma de las palabras demos (población) y thanasia (muerte), para definir el proceso de acciones y omisiones políticas que conducen a la desaparición lenta y silenciosa de la población de un territorio obligada a migrar por la ausencia de oportunidades de desarrollo en su sitio de origen. Con la despoblación se rompen los vínculos de identidad, desaparece el patrimonio inmaterial milenario, la memoria colectiva y la custodia directa del patrimonio cultural y natural. “Demotanasia” tiene las mismas consecuencias de un “Etnocidio”, silencioso e invisible por ser un proceso de “larga duración”, lo que no exime de responsabilidad a los causantes del mismo.